viernes, 28 de diciembre de 2007

La llanta del metro...

Todos y todas hemos escuchado en algún momento la frase, "Se le poncho la llanta al Metro". Y somos conscientes de que a pesar de que el Metro (Al menos el de la ciudad de México y su área metropolitana) rueda sobre neumáticos de goma, una simple pinchadura en uno de sus ejes nunca pararía al mastodonico gusano subterráneo metálico de piel naranja. La frase también nos recuerda lo absurdo que pueden llegar a ser las ideas que creamos para ocultar y remendar nuestras faltas, en esta ocasión, la falta de puntualidad.

Eh aquí que hace algunos años, mientras deambulaba con mi vieja canon AE1 por el pueblo de Cuatitlan me encontré con esta escena.
Al final de una de las calles que corren paralelas por el muro exterior de la catedral se veían las ruinas de una antigua garita o almacén que formaba parte de las estructuras del polígono de la vieja y derruida estación de tren de este pueblo. Mientras me acercaba podía ver que en una de las puertas carentes de batientes de esta curiosa construcción se podía observar un inmenso bulto negro que para mi sorpresa no era solo una vieja llanta de autobús Somex proveniente de una (ahora ya inexistente) terminal de autobuses foráneos.No señor. En este momento levante la mano, apunte con el ojo -cámara y dispare. Tenia la pruebas en film.
Ahora sí, estoy seguro que capture para mí y para la posteridad, en un momento congelando en el aluro de plata, la prueba final de que de alguna manera yo fui el descubridor fugaz de la llanta ponchada del metro y el ferrocarril que ha hecho llegar tarde a innumerables personas. Y que a partir de ahora podrán usar como prueba documental de su desgracia la foto que antecede este breve relato.

Fotografía tomada con una Cámara Canon AE1 con un lente Canon de 55 mm. y película Kodak TriX Pan revelada en proceso c41.